13.10.03

... y sé que no. Sé que no
y negarlo me lastima casi más
que el solo hecho de que pase.
Sientor rencor de mis propios ojos
cuando los siento humedecerse
como si no supieran
como si no hubieran tenido ya las lecciones suficientes.
Se niegan igual que yo y los odio.
Odio estas lágrimas que de tanto sentido que tienen
ya están demás.

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