¿Y decís que me amás? Que querés cuidarme y hacerme feliz.
Decís, decís, decís...
Pero el abismo es infinito. Yo no estaría viendo mis pedazos rodar por el piso
Y por mis venas correría sangre; no lágrimas.
No, no me dicen nada. Rebotan y se diluyen en el aire.
Y qué. Qué puedo decirte. Qué podés hacer.
Cuando algo se rompe el pegamento artificial, frío y mal oliente no sirve de mucho.
Así es la vida. Tiene tanto de muerte.
Un día sos sol
y más tarde asesino.
1.6.03
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