23.8.09

Esta tarde me has amado.
El universo, perfecto, se detuvo para observarnos.
Tu sudor, celoso de mis formas,
buscaba traspasar las fronteras para llegar a mi alma.
Se derritió el firmamento
esta tarde
por el calor de tus besos.
Tus suspiros de placer
como una caricia
recorrían mis oídos
contándome la gloria.
Se incendiaron mis manos
mis pechos
mis labios
con el dulce roce
de tu torso desnudo.
Empapados de deseo
esta tarde
hicimos del infinito una cama.
Me dijiste que me amabas,
tiernamente
dos palabras
colmadas de verdad.
Se detuvo el tiempo,
se esfumó el espacio,
esta tarde
el mundo fue perfecto.